Europa

Los países europeos dan la bienvenida cada año a más de 480 millones de visitantes internacionales, y de los 10 países más visitados del mundo, 7 son naciones europeas.

Y es que Europa ofrece un patrimonio cultural bien conservado, fronteras abiertas y una gran infraestructura que la convierte en un destino cómodo en el que rara vez tienes que viajar más de unas pocas horas antes de sumergirte en una cultura nueva.

Todo ello sin perder de vista que en tan poco espacio podemos encontrar grandes diferencias culturales entre países.

Europa nos espera con esa gran diversidad que no nos dejará indiferentes: expediciones por los fiordos noruegos, rutas en familia por la bella Toscana, paseos en goleta por las costas de Turquía, recorridos por los viñedos de la romántica Alsacia.

Cualquier propuesta en privado nos hará disfrutar del Viejo continente.

Siempre hay un momento para viajar a Europa. Desde recónditos pueblos a sus ciudades más visitadas.

Estas son algunas de nuestras propuestas:

  • París: la capital del amor, a orillas del Sena. Sus encantos son incuestionables, desde la puesta del sol en lo alto de la Torre Eiffel, pasando por la visita del museo del Louvre o disfrutar de una cena en una romántica brasserie.

  • Londres: con su pluralidad, sus museos, sus animadas calles centrales. Uno podría pasarse toda la vida en Londres y seguir descubriendo cosas diferentes cada día. Esta ciudad nos espera con una oferta infinita de experiencias, desde sus pubs o gastrobares, pasando por su museos clásicos y contemporáneos y finalizando con su amplia agenda musical y teatral.

  • Estambul: abarcando dos continentes y una fascinante fusión entre Oriente y Occidente. Continúa en el ranking de las ciudades favoritas para una escapada en un puente o vacaciones cortas. Estambul nos sorprende con su arte, cultura y gastronomía. Santa Sofía, el palacio de Topkapi o el Gran Bazar son visitas imprescindibles a las que se suman los barrios modernos de la capital. Una ciudad que no debemos dejar de visitar.

  • Roma: la ciudad eterna, con sus espectaculares iglesias encualquier callecita, con su Coliseo y sus años de historia y antigüedad. Fue la capital del mundo, la primera superpotencia de Europa Occidental y el centro del mundo cristiano. Podremos regresar una y otra vez y descubrir rincones nuevos.

  • Madrid: con una extensa oferta de museos y de actividades de ocio. Famosa por su vida nocturna pero con una inmensa variante de opciones para el día. Sin olvidar todas las ciudades cercanas que se pueden visitar en un solo día desde la capital. Su gran variedad de propuestas gastronómicas de grandes chefs o los numerosos bares, bien merecen una visita a la capital del país.

  • Moscú: la ciudad más grande de Europa nos espera. Capital de la ex Unión Soviética, que durante años estuvo envuelta en un halo de misterio. Hoy en día atrae a los visitantes con su impresionante Kremlin y las catedrales de San Basilio y del Cristo Salvador que bien parecen salidas de un cuento de hadas. No debemos abandonar la ciudad sin disfrutar de un paseo por el río Moscova.

  • Praga: La pequeña Venecia, ciudad de ambiente mágico con sus puentes empedrados y sus músicos callejeros que nos envuelven alrededor del río Moldava. Es una ciudad como de cuento, que representa la evolución de la arquitectura, desde el románico hasta el barroco, todo mezclado con pequeñas callejuelas y pasadizos que desembocan en el Castillo de Praga, conjunto de iglesias, torres y palacios que envuelven casi mil años de historia.

  • Atenas: Cuna de la civilización occidental, punto de partida para la visita de las islas griegas que nos reciben son sus tonalidades blancas y azules. Ciudad que bulle llena de vida. Atenas es mucho más que el Partenón y los monumentos de la Acrópolis. Atenas nos envuelve con sus modestas tabernas griegas, sus numerosos cafés y sus multidisciplinares ambientes.

  • Barcelona: ciudad mediterránea y cosmopolita con gran variedad de riqueza patrimonial y cultural donde el viajero conocerá las mil caras de la ciudad. Famosa por su animada vida y su amplia agenda cultural sin perder de vista su lado más clásico con su Sagrada Familia, el barrio gótico o la catedral.